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jueves, 1 de octubre de 2015

TIPOLOGÍA NO OFICIAL DEL ÓSCULO IMPERFECTO


¿Cuál será el mecanismo psico-neuro-fisiológico que hace que los besos sean algo tan importante y placentero para los humanos?.. Habrá alguna explicación científica para ello o simplemente a alguien en algún momento de la historia se le ocurrió que juntar los labios y besarse resultaba erótico y amoroso y, tras años de comunicación y experimentación oral pasó a ser “trending topic” y a masificarse?  

Tan emocionante es el momento de “el primer ósculo” que uno espera con más ansias el beso que el polvo en las películas y las teleseries...  El resto pasa a ser sólo agregado.

Pero como siempre alguien tiene que desperfilar aquello tan bello y poético, vengo yo a mostrar aquella parte de los besos que puede resultar graciosa o, asquerosa, dependiendo de la lectura que cada uno quiera o pueda darle.

En una de las tantas académicas y letradas conversaciones sostenidas con cierto grupo de amigos y amigas, salió el tema a colación, del modo menos glamoroso y romántico que podría haberse pensado. De esta magnánima tertulia surgió una desafortunada lista que, a partir de mi resbaladiza imaginación, terminó transformándose en una vasta tipología de los besos.

Aquí vamos con la tipología no oficial del ósculo imperfecto:

1. El beso tenso: Es aquel beso, tal vez muy esperado, en que los participantes están más preocupados de hacerlo de manera correcta que de entregarse simplemente a la experiencia. Este beso es muy calculado y poco espontáneo; la, ritmicidad es perfecta, el  uso de lengua es moderado, la  apertura y cierre de labios está dentro de lo adecuado y el movimiento de cabeza hacia un lado u otro es bastante coordinado. Luego de ese beso, suelen generarse espacios incómodos seguidos de nuevos besos tensos y, si el contexto lo permite, de a poco puede ir distendiéndose el ambiente y generándose besos más naturales y apasionados.

2. El beso atáxico: Ocurre cuando, ya sea por ansiedad o simplemente incompatibilidad bucal o mandibular, los contendientes no logran coordinar sus movimientos, generándose desencuentros menores, como el choque de dientes, o mayores, como mordeduras, enredos linguales, cabezazos, narizazos u otros accidentes.

3. El beso escrutador: Es aquel en el que uno de los dos o ambos, utilizan una lengua telescópica escrutadora que pasea por toda la boca de manera invasiva, investigando muelas, espacios entre inter-dentales, encías e incluso en ocasiones, puede llegar a generar reacciones adversas al tocar las amígdalas o la “campanita”.

4. El beso baboso: Así de corto... Es aquel beso en el que uno o ambos copartícipes aportan con una cantidad de fluido salival inusual o, en ocasiones, imprudente, generando pausas para tragar. Cuando el beso no es del gusto de ambos, puede ser altamente desagradable. Lo “romántico” que tiene este tipo de besos, es que incluso, al dejar de besarse, ambos pueden continuar unidos por un hilito que ha quedado, concretamente, perpetuando la alianza.

5. El beso ventilador: Es aquel en el cual uno o ambos besadores, mueve la lengua rítmica y ordenadamente como un asa de ventilador dentro de la boca del otro, de manera repetitiva e insistente, como si no hubiese otros movimientos posibles para innovar.

6. El beso chupeteado: Se da cuando uno de los dos o ambos, además de simplemente besar, chupetean o lengüetean la pera, las mejillas y el cuello del otro... Ese beso, dependiendo de los PH y sensibilidades, puede requerir un pronto lavado con jabón suave para que el cutis no se reseque ni se erosione.

7. El beso irritante: Ocurre cuando una pareja afronta sus primeros besos, los PH aun no son compatibles y/o el hombre tiene una barba incipiente (que es la más compleja). Cada movimiento “oscular” va acompañado de raspones en la pera, en la nariz y en la zona entre la nariz y la boca. Esos besos son complicados, porque terminan siendo muy delatores para la fémina en cuestión, que queda con toda esa zona irritada, despellejada o francamente pelada. ¿Y qué explicación da uno?... ¿Alergia?... ¿Resfrío extremo con irritación hasta en la pera de tanto sonarse?... La verdad es que nadie se la cree.

8. El beso almeja: Es ese beso en el que uno o ambos besadores sacan tímidamente un poquito la lengua y luego la vuelven a entrar, en repetidas ocasiones, como una frágil almejita tanteando el territorio exterior.

9. El beso lengua gorda: Es el beso en el que uno de los dos tiene una lengua gorda e invasiva, que limita la respiración y el movimiento oscular del otro. Un asco desde cualquier punto de vista.

10. El beso “Munra, el inmortal”: Prefiero no explicarlo por respeto a los lectores. Los mayores de 30 años que hayan visto dibujos animados en su infancia podrán imaginárselo.

Y, tras esta serie de desafortunadas descripciones, para dar un final apropiado a esta columna, terminaré describiendo “el beso perfecto”. Es aquel en el que de manera absolutamente natural todo ocurre de manera coordinada, los elementos e implementos se utilizan en su justa medida y la ritmicidad, velocidad e intensidad varían de acuerdo a los niveles de pasión imperantes.
En fin; tal vez más de algún lector o lectora pueda aportar a esta útil clasificación con una nueva e interesante tipología.

“Bésensen y ámensen” todos, pero mantengan siempre una buena higiene bucal.


Esta columna ha sido auspiciada por la Asociación Internacional “Dentistas por besos más limpios”. 

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